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Respuestas a preguntas frecuentes sobre aspectos históricos del MRNS

NO. El régimen militar instauró en Chile un sistema económico íntegramente plutocrático, basado en el dominio de la banca y otras entidades especuladoras (AFP, Seguros, etc.), y restauró la democracia liberal bajo la teoría de Jaime Guzmán sobre división de la soberanía política y la soberanía social, privando a los cuerpos sociales de toda participación en el Estado. Aunque dicho gobierno se llamó “nacionalista”, no tuvo nada de nacionalista, puesto que lesionó gravemente la soberanía nacional.

El símbolo del Movimiento fue diseñado por Adrián Buzzetti y se ha mantenido como símbolo oficial del MRNS a lo largo ya de 63 años. Y no, no es nazi.

Se trata de una bandera negra con un círculo blanco en el centro que significa la luz que se ha originado para librar de las tinieblas en las cuales se encuentra el pueblo. Surgen de la luz en perfecto equilibrio y armonía las tres aspas rojas, que hacen referencia a la trifuncionalidad protoindoeuropea o hipótesis trifuncional, planteamiento desarrollado principalmente por Georges Dumézil, destacado filólogo y mitógrafo francés. Esta división tripartita existió tanto en lo religioso-mitológico y lo social. Así, la función guerrera, sacerdotal-jurídica y la productiva (trabajadora).

El Movimiento fue creado en el año 1947 por un grupo de jóvenes nacionalistas inspirados en el Nacional Sindicalismo que surgió como movimiento político y cultural en la década del '30 en España, teniendo entre sus ideólogos a Ramiro Ledesma Ramos, Onésimo Redondo y José Antonio Primo de Rivera.

El 5 de Agosto de 1952 se oficializa como Movimiento Revolucionario Nacional Sindicalista de Chile, estando entre sus fundadores Ramón Callís, Delfín Alcaide Wetson y el sacerdote de la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús, Osvaldo Lira Pérez, quienes dieron las bases del MRNS.

Respuestas a preguntas frecuentes sobre organización y funcionamiento del MRNS

La participación en el Movimiento está abierta a todos los chilenos en función del compromiso que estén dispuestos a asumir, quedando reservada la militancia a quienes acepten integrarse de forma regular y continúa a la acción política, lo cual exige un periodo previo de formación y trabajo. La militancia es una decisión libremente asumida y exige la responsabilidad consecuente.

Toda persona que desee colaborar con el Movimiento puede contactarse con nosotros, y aportar en forma de artículos, noticias, colaboraciones culturales, difusión de nuestras publicaciones, formación doctrinal, etc., en la medida que dichos aportes se enmarquen dentro de nuestra línea, la cual se encuentra abierta a distintas formas de expresión política y/o cultural. Cada colaborador o simpatizante va asumiendo voluntariamente compromisos de acción y ayuda al Movimiento a sumar más voluntades de lucha.

NO. El Nacionalsindicalismo reconoce, desde su fundación y entre sus fuentes doctrinales el pensamiento social católico y el tradicionalismo hispánico, pero como Movimiento NACIONAL está abierto a todos los chilenos sin distinción de credo religioso. Ello no significa que el Movimiento carezca de una norma moral: ella está claramente definida en nuestra Doctrina del Estilo.

Nos sentimos unidos con todas aquellas personas y organizaciones que profesen el nacionalsindicalismo revolucionario de forma coherente, conforme a nuestro ideario de unidad entre los pueblos iberoamericanos. El Movimiento se encuentra dispuesto a intercambiar opiniones y experiencias con los camaradas falangistas, pero manteniendo nuestra absoluta independencia de acción y sin interferir en los procesos internos de dichas organizaciones.

En el momento actual nuestra atención está en la acción dirigida a la juventud secundaria y de educación superior, puesto que vemos en ella la fuerza social capaz de romper los esquemas de la dualidad liberal-socialista, sin perjuicio de que personas de toda edad participen en el Movimiento.

Una de nuestras iniciativas fundamentales es la del Sindicalismo Estudiantil, como forma de organización autogestionada de la juventud en lucha por la mejora de la educación. A largo plazo nuestra tarea política es la generación de la conciencia de poder en todos los cuerpos sociales de la Nación, con el fin que éstos actúen organizadamente asumiendo la dirección política de la Nación, la conquista del poder.

Porque el porcentaje de chilenos que participa dentro del proceso electoral va en fuerte caída, lo que demuestra que hay un descontento cada vez mayor con el sistema político, sobre todo en las nuevas generaciones. Los partidos en el poder están todos conformes en la sumisión a la plutocracia, y harán nada para cambiar la situación.


En oposición a la lucha electoral tradicional, el Nacionalsindicalismo propone la CONQUISTA DEL ESTADO por la Comunidad Nacional organizada en sus cuerpos sociales, a través del desarrollo de éstos para asumir la gestión de los asuntos públicos, desplazando a la clase política-partidista.

Ninguna. No somos nacionalsocialistas, puesto que no creemos en las teorías de una supuesta superioridad aria, la nación como ente meramente racial, una religiosidad de tipo pagana ni en una organización estatal basada en el “Führerprinzip” (sistema de mando vertical con el líder infalible a la cabeza). Es una diferencia doctrinal y política fundamental.

Como Movimiento revolucionario nos declaramos enemigos sin complejos de aquellas organizaciones que bajo un supuesto “nacionalismo”, se dedican al vandalismo, riñas o ataques hacia otros grupos; considerándolos subproductos del $istema capitalista, cuando no se trata de elementos infiltrados desde el mismo poder.

Porque el llamado “nacionalismo chileno” carece actualmente de proyecto político claro, de organización seria y de una vocación revolucionaria para conquistar el Estado, dando cabida a elementos nostálgicos, derechistas y patrioteros. El MRNS está para un trabajo serio y sólo actúa, en consecuencia, en soledad e intransigencia.

Los nacionalsindicalistas hablamos de Estilo para referirnos al conjunto de principios éticos y normas morales que rigen la forma de enfrentarnos a la realidad concreta. El Estilo es, pues, el ideal de vida de los nacionalsindicalistas, su forma de ser y de convivir.-

Respuestas a preguntas frecuentes sobre doctrina nacionalsindicalista y propuestas del MRNS

La revolución se realizará mediante la conquista del poder por la comunidad nacional organizada, sustituyendo al Estado liberal, instrumento de la plutocracia, por el Estado Nacionalsindicalista de Comunidad Nacional.

La conquista del poder o “empoderamiento” es la primera etapa de la revolución, y consiste en tomar conciencia de la realidad concreta y ejercer los poderes y facultades que le son propios a la persona y la comunidad, y que han sido expropiados por la clase político-partidista. Consecuencia lógica de la conquista del poder, es el hacerse de las instituciones que conforman la comunidad.-

Mediante la organización del poder social, comunal y sindical en toda la nación, en base a la autogestión, el mandato imperativo y la acción directa. Luego, mediante la conducción política de la nación organizada destinada a derribar a la clase político-partidista, ejercer el poder y llevar a cabo el plan de desarollo nacional

Si, existe la propiedad privada en nuestro planteamiento. Es el fruto del propio trabajo que se ha acumulado por el tiempo para satisfacer las necesidades tangibles e intangibles de cada persona. Debe ser protegida para garantizar la libertad personal, pues quien no posee nada como propio no puede asegurarse contra el poder del Estado y de la plutocracia. También consideramos que existe la propiedad familiar, sindical y comunal.

El enemigo final es la plutocracia o clase parasitaria que, principalmente, a través del manejo de las finanzas, vive y goza a costa del trabajo de los chilenos. El enemigo directo es el Estado liberal y los núcleos de poder político-partidista, económico y cultural que sirven de instrumento de dominación de la plutocracia.

Mediante el proceso revolucionario de conquista del poder, que se puede dar de dos formas:

Ataque externo. El desarrollo continuo del poder social organizado que, en base a los principios de autogestión, mandato imperativo y acción directa, va arrebatando poder poco a poco a la clase política-partidista.

Ataque interno. La penetración dentro de las estructuras con fines de agitación y debilitamiento de los partidos y la plutocracia.

No sólo son compatibles, sino que se requieren una a la otra, pues la construcción de un Estado de Comunidad Nacional auténtico sería una farsa sin la existencia previa de un poder social organizado que pueda integrarse de lleno en la labor legislativa y administrativa.

Por otro lado, ese poder social organizado, si busca actuar a nivel nacional y derribar a la clase política del poder, necesita una coordinación y líneas de acción comunes, lo cual sólo puede venir de una estrategia unificada.

Te recomendamos nuestro artículo "Hacia la verdadera autogestión".-

La esencia de nuestra revolución es la constitución del poder social organizado que sustituya al Estado actual, para lo cual valen tanto las acciones dentro de la legalidad como fuera de ella, en caso de una manifiesta opresión/represión del poder político-partidista. Es lo que se denomina derecho natural de rebelión.

No caemos en el dilema dogmático de “sólo vía legal o sólo vía armada”, porque no apunta a lo más importante del proceso revolucionario, sino a estrategias circunstanciales.

Será la culminación del proceso por el cual la comunidad organizada en los cuerpos sociales y bajo una conducción política revolucionaria, sea capaz de asumir las funciones esenciales del Estado -entendido como fuerza suprema legítima de las comunidades- para llevar a cabo la planificación revolucionaria, e imponerla a los poderes represivos de la comunidad que le opongan resistencia.

Preparar la organización corporativa de la nación en base a los principios de autogestión, mandato imperativo y acción directa, dotando a los cuerpos sociales de conciencia de poder, de organización y acción revolucionarias. Además, ejercer la conducción política de la nación desarrollando estrategias y tácticas políticas y promoviendo cuadros dirigentes que impulsen las mismas en el plano político.

Básicamente dos aspectos esenciales: FIRMEZA DOCTRINAL, que significa que los grupos de trabajo en los cuerpos sociales deben estar bien formados en la idea de la soberanía social como fundamento de la soberanía política, para evitar que el cuerpo social sea nuevamente instrumentalizado o “despolitizado”, y ACCIONAR POLÍTICO MADURO, que implica un análisis realista de la situación que permita dar pasos correctos en cada momento, evitando las acciones irresponsables o carentes de futuro. 

El sindicalismo es la acción organizada del cuerpo social, destinada a establecer la justicia en la gestión y distribución de las riquezas materiales y culturales generadas a través del trabajo comunitario, respetando los legítimos derechos de otros cuerpos sociales y de la Comunidad Nacional que ellos integran.

Es la propuesta del Movimiento en el ámbito de la organización estudiantil secundaria. El sindicato estudiantil representa, gestiona y defiende.

Representación. La función de representación se traduce en que el Sindicato Estudiantil debe expresar los intereses auténticos del cuerpo social estudiantil, de forma clara y directa; de tal manera que todos los sectores de la comunidad conozcan las necesidades de los estudiantes.

Defensa. La función de defensa se expresa en que el Sindicato Estudiantil debe ejercer el poder suficiente para que sus legítimas pretensiones sean atendidas por los organismos correspondientes y, en caso de ser rechazados por éstos, la capacidad de imponerse por los medios de acción adecuados. Esto requiere que la organización y sus delegados deben gozar de legitimidad social que les permita actuar como voceros válidos ante la comunidad.

Gestión. El Sindicato Estudiantil debe atender a las necesidades propias de los estudiantes que no requieran la intervención de otros organismos, ya sean de otros cuerpos sociales o el Estado. Debe, pues, propender al autogobierno de los estudiantes en materias como esparcimiento, acción social, etc.

La acción directa es la fuerza política que sustituirá la farza de la democracia representativa, instaurando un orden nuevo, basado en el funcionamiento de los organismos vivos, haciendo circular el principio de organización que posibilita la existencia de la célula al cuerpo completo.

Pensando universalmente y actuando localmente, somos eficaces para el ejercicio del poder, despojando del mismo a los "políticos profesionales". En virtud de este principio, que no es exclusivo del anarcosindicalismo, se forma un cuerpo social con intensa actividad política, gestionando directamente sus intereses y quitando todo sustento a los partidos políticos.

Nuestra concepción de la persona como un ser portador de valores eternos expresados en su forma de ser y de convivir, y como un ser histórico dueño y forjador de su destino personal y del destino de su comunidad, nos lleva a defender a la persona su integridad y dignidad como ser. Toda persona posee derechos inalienables -nada ni nadie sobre ellos- que son: nacer, crecer, educarse y realizarse.

De nuestra vocación por la justicia hemos hecho de la realización un derecho que la persona posee por naturaleza propia. La vida es misión y tarea permanente para la realización personal y colectiva.

Al asentarse en un territorio, la persona ha forjado una cultura y una historia común al pueblo ejerciendo soberanía, que es el dominio sobre su entorno y la expresión de su identidad.

La patria la conforman el pueblo, la cultura, la historia y la soberanía. La patria posee un sentido de trascendencia que, al plantearse a la realidad universal, forja a la nación. En un principio no es sencillo explicar -o entender- estos conceptos, pues no son “realidades tangibles”, materiales. Son realidades, si, realidades propias de la espiritualidad de la persona y la comunidad. Hay quienes se afanan en catalogar a la nación como “un conjunto de personas en un territorio común”, etc., pero no es así.

Los elementos que forman la patria están, pero como la persona es un ser histórico poseedor de un destino propio, la comunidad también posee historia y destino que requieren que la patria SE REALICE. Y entonces surge la nación.

Es el proyecto histórico de la patria para la realización permanente de sus hijos y las generaciones venideras. La patria se realiza, así, como una comunidad de destino en los universal. La nación posibilita que la patria no sólo esté, sino también sea.

Un pueblo sin destino es un pueblo condenado a su desaparición, a su autodestrucción, por cuanto la convivencia carece de sentido, de trascendencia, de relevancia frente al medio. Un pueblo con destino es un pueblo con justa realización histórica, con sentido y trascendencia en la convivencia. Ser parte de la comunidad es mucho más gratificante y dinámico, e implica la participación activa, pues existe la trascendencia de nuestro ser en la comunidad. Esto significa que cada uno, en su singularidad como ser, aporta al proceso histórico de la nación. Nadie está fuera porque la nación involucra a todos.

Concebimos la revolución como un proceso espiritual en que la persona se encuentra consigo misma, recuperando el camino extraviado que le ha hecho tomar la plutocracia internacional con el concordato de la oligarquía política chilena.

Son unidades orgánicas que surgen de la convivencia nacional, de carácter social permanente y con misiones propias que cumplir. Los cuerpos sociales se originan cumpliendo una función dentro de la comunidad nacional y en los cuales cada persona participa activa y efectivamente. Existen los cuerpos sociales permanentes y los circunstanciales.

Los cuerpos sociales circunstanciales son aquellos en los cuales se organizan artistas, deportistas, políticos, intelectuales, etc. No son permanentes, son efímeros. Un partido político puede ser considerado un cuerpo social circunstancial.

Los cuerpos sociales permanentes son aquellos que cumplen funciones propias e intransferibles, que no se agotan ni se extinguen. Las funciones generan organismos que son expresión de actividades connaturales a la persona: la función educativa y cultural genera la escuela y la universidad. La función de defensa genera el cuerpo armado institucional. La función religiosa, la iglesia o asamblea. La función social, la familia y la comuna. La función económica (de la organización productiva y de servicios), la empresa y el sindicato. Hay que notar que los cuerpos sociales cumplen funciones de la nación y no del Estado como tal; vale decir, están dentro de la estructura del Estado, pero no subyugados a él.-

La democracia, como concepto, es una realidad posible, pero no una realidad concreta. La democracia como forma de gobierno no existe, ella es una intencionalidad valórica que necesita de un comportamiento y, como tal, es perfectible, se pueden lograr grados de perfección, se puede mejorar o empeorar.

La democracia que hoy reclaman los pueblos es la democracia participativa. La democracia es participación política y ella es promovida por el nacional sindicalismo chileno que, sin prejuicios de los procesos electorales para elegir autoridades del sistema político, proclama el pluralismo institucional para dar legítima representación a la soberanía nacional en la estructura del Estado, a fin de resolver los problemas que afectan a las personas y a los cuerpos sociales en el ámbito comunal, regional y nacional.

La participación social plena se traduce en abrir espacios en la estructura del Estado a los cuerpos sociales de la nación para plantear y proponer soluciones a los problemas que se generan en la convivencia.

Por medio de la participación logramos nuestros objetivos. Unidos como pueblo, en una "comun-unidad" de trabajo, podemos solucionar los diversos problemas que se generan, pero sólo participando en forma activa y organizada lo podemos lograr.-

El Estado es la institucionalización, organización jurídica y administrativa, de la comunidad nacional y su función primordial es administrar justicia. El Estado surge para alcanzar la justicia, que es la razón de ser de la vida en comunidad, y en la búsqueda y obtención del bien común, es el realizador de la justicia.

El Estado de Comunidad Nacional, planteamiento del nacional sindicalismo, hará posible el cumplimiento de los fines de la nación, reconociendo la representación legítima de la soberanía por medio de los cuerpos sociales y puesto, en toda circunstancia, al servicio de los intereses superiores del pueblo. El Estado garantizará, por tanto, la libertad, la dignidad y la justicia como elementos básicos para asegurar la igualdad de oportunidades y los derechos de las personas y de las instituciones para acceder a los servicios del Estado, como lo son la educación, salud, vivienda, previsión y obra civiles. La razón de ser del Estado es nuestra nación, nuestro pueblo, por ende, la realización tanto personal como colectiva es deber del Estado promoverla y deber de los chilenos en participar.

Al incorporar en forma orgánica a todas las expresiones de la vida comunitaria a la gestión pública, o sea, en cada uno de sus ámbitos, se forma una nueva capa dirigente proveniente de todos los estratos del pueblo. Un estado así entendido supera las limitaciones y carencias del Estado actual.

Respuestas a preguntas frecuentes sobre la posición del MRNS respecto a ciertos temas de interés general.

La Concertación (hoy Nueva Mayoría) fue el bloque partidista escogido por los poderes financieros para consolidar el modelo económico y político del pinochetismo y ha sido efectivamente lo que han hecho. Los gobiernos de Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet (en sus dos versiones) han permitido una concentración de la riqueza mayor en manos de los grandes grupos especuladores y de las transnacionales, han privado al Estado de la soberanía territorial y de diversas funciones de bien público en beneficio de concesionarios chilenos o supranacionales. Todo ello sumado a la corrupción galopante a nivel de toda la administración del Estado.

En lo estrictamente político, las promesas de democracia y participación de la Concertación jamás se cumplieron, y nunca se pensó cumplirlas. La clase política desplazó desde un comienzo a los movimientos sociales que utilizó durante su lucha por el poder y los ha mantenido marginados de las tomas de decisión. Las reformas a la Constitución de 1980 no han hecho más que profundizar la dictadura de los partidos y la falta de control popular sobre la política.

No somos chauvinistas ni racistas, por lo cual no despreciamos a ningún inmigrante por el solo hecho de ser inmigrante; valoramos a toda persona que acepte integrarse a nuestra comunidad nacional aportando sus capacidades y respetando (enriqueciendo) nuestra cultura. Sin embargo pensamos que toda inmigración debe ser inteligentemente regulada, impidiendo el establecimiento en Chile de elementos dedicados a la delincuencia, vagancia o que no signifiquen un real aporte al desarrollo social de nuestro pueblo.

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Sobre nosotros

El Movimiento Revolucionario Nacionalsindicalista de Chile (MRNS) es la organización política que lucha por la forja de un nuevo Estado y cultura en Chile e Iberoamerica toda, basados en la Unión de la Nación con Justicia, con miras a la realización de todos los chilenos.

Enlaces de interés

Biblioteca Nacional - Sitio web de la Biblioteca Nacional [de Chile]

Memoria Chilena - Sitio web de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM) dedicado a nuestra cultura. Abundante material histórico disponible en versiones digitales.

Cinismo Ilustrado - El espíritu de los cínicos. Ilustraciones, diseños, textos y demás materiales del mexicano Eduardo Salles.

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