Engrasando los ejes de la carreta

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El Ministerio de Educación sigue engrasando los “ejes” de la carreta, en el que hemos denominado “réquiem para una esperanza de cambio en la educación chilena”. Ello, porque los cuatro “ejes” planteados serán para mantener en marcha la misma carreta...

1. Bajar al 2% el interés de los créditos con aval del Estado (CAE)... aparte de reconocer que el $istema ha sido usurero, sólo sirve para seguir “alimentando” la banca privada.  Los préstamos que el alumno recibe del Estado deben ser manejados por el Banco del Estado para retroalimentar el sistema crediticio fiscal.

2.  La mentada “desmunicipalización” es engañosa, por cuanto el planteamiento del Gobierno sobre estas nuevas entidades educativas no hará más que crear una nueva burocracia administrativa, una administración de recursos pero no una de generación educativa.  

Los ingenieros comerciales seguirán al mando de la educación chilena: Los “costos” deben ser abaratados al máximo...  a costa de la educación.  Los mayores aportes del Estado seguirán igualmente yendo al bolsillo de los “sostenedores” y para nada garantizan que “el servicio al cliente” y las “remuneraciones a los empleados” mejoren.

3.  La “fiscalización” para hacer cumplir la ley que prohíbe el lucro en las universidades...  ese si que es un chiste.  Se remiten a “verificar” que las utilidades no sean “desviadas” a otros fines que no sean el dar mayor calidad a la educación...  demagogia pura.  Pura demagogia o estupidez sin remedio, ello porque las universidades privadas vienen demostrando desde hace treinta años a lo menos que casi no tienen utilidades, todo se va en gastos de “arriendo” porque no tienen infraestructura propia.  Ahora bien, que la “inmobiliaria” también sea de ellos, eso es parte del “emprendimiento” en esta sociedad de libre mercado extremo.  

La famosa “Superintendencia” es otro volador de luces...  NINGUNA superintendencia funciona en Chile, todas son un maquillaje de pseudo control estatal pero que tienen menos atribuciones que un inspector general de liceo; no son más que un aval legal del $istema que depreda del Estado y de los chilenos, y con el cual pretenden legitimarse.

4.  La “garantía constitucional” de una educación de calidad...  ese es un chiste tragicómico.  ¿Quién será culpable si el alumno no aprende...  el profesor que hace mal su trabajo o el alumno que es flojo o limitado?  ¿Cómo se define una educación de calidad, qué hay de las exigencias, de los parámetros, de la correspondencia entre educación de calidad y profesional de calidad? Es increíble la torpeza en comprender el problema por parte del gobierno y la clase política en general...  hay falencias de orden sistémico educativo, de concepción doctrinaria clara y ajustada a la realidad concreta de la nación chilena.

Insisto, los mentados cuatro “EJES” no son más que un maquillaje para seguir avanzando con la misma carreta...  NO HAY CAMBIOS SUSTANCIALES EN EL CONCEPTO, se insiste en una concepción ideológica liberal de mercado que ya ha fracasado como expresión de cultura...  pero que es un muy buen negocio.

¿HASTA CUÁNDO...? ¡HASTA QUE HAGAMOS LA REVOLUCIÓN QUE INSTAURE UNA NUEVA FORMA DE ESTADO...  EL ESTADO DE COMUNIDAD NACIONAL!