La UDI y su orfandad filosófica

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Ya lo hemos comentado en otros artículos, la UDI carece de una doctrina que se enmarque dentro de los conceptos de la filosofía política, ella es una organización instrumental y mediática al servicio de los intereses de la oligarquía chilena. Han tratado, de un tiempo a esta parte, de buscar por todos los medios “un origen” doctrinario que les permita asumir una “identidad” político-filosófica en el medio académico e intelectual chileno… necesitan “vestirse seriamente”. Difícil tarea si consideramos su dualidad conservadora-liberal que enmarca todo su accionar.

Más que difícil, todo un drama de identidad y sentido de culpa “culposa”. ¿Cómo congeniar su liberalismo materialista extremo en lo económico con su pretendido extremo conservadurismo católico en lo ético-moral?

La experiencia y la sana razón indican que el asunto a fin de cuentas se transforma en el dilema de: o lo uno o lo otro… Serán liberales en todo o conservadores en todo, pero no podrán dilatar por siempre la indefinición.

Que dicen nuestras “cuartetas” al respecto: SERÁN LIBERALES EN TODO

Y serán liberales en todo por la sencillísima razón de que en ellos -en su práctica- “pueden más” los principios de los negocios que los principios morales con los que especulan. Ello, dado que para “asegurar” la plena libertad de la gestión económica y el proceso de libre mercado que practican, deberán “prescindir” u obviar principios morales que sustenta el catolicismo. Estos “niñitos de la UDI no podrán ir per secula seculorum con una Biblia en una mano y la chequera en la otra… La cambiaran por el Código de Comercio, la Biblia, por supuesto. ASÍ DE SENCILLO.

En su desesperada búsqueda de alguna solución, no encontraron nada más inteligente que tratar de “enraizarse” en lo que abandonaron en el pasado y, por esa vía, buscar algún árbol sólido que les cobije.

En efecto, desde hace bastante tiempo –especialmente en las universidades, en donde “hacen clases de gremialismo” para los jóvenes mechones- que han vuelto al marketing del “gremialismo” de Jaime Guzmán y una pretendida paternidad filosófica para con éste del padre Osvaldo Lira(SS.CC.)

Para muestra, un botón: el pasado miércoles 16 de Junio, con motivo de la presentación de la edición de algunas obras del padre Osvaldo Lira -en la Casa Central de la Universidad Católica- organizado por el Centro de Estudios Bicentenario(Apóstoles del Libremercadismo UDI) y al cual asistieron personalidades del mundo académico relacionado a la obra del padre Lira, el director de dicho centro de estudios, Alejandro San Francisco sacó a colación, sin mediar razón de objeto en materia, la relación de amistad que, según él, se dio entre el padre Lira y Jaime Guzmán por “toda la vida”…

Nada más falso que esa afirmación.

Si bien es cierto que Jaime Guzmán fue “monaguillo” del padre Lira y que recibió de él la formación de un catolicismo político enraizado en el tradicionalismo de Vásquez de Mella y Donoso Cortés y que, consecuencialmente, le llevaron a fundar el Movimiento Gremial de la UC a fines de los 60, no es menos cierto que Jaime Guzmán ABANDONÓ DICHOS PRINCIPIOS DEL GREMIALISMO CUANDO EL AÑO 1975 SE ADSCRIBIO AL PENSAMIENTO NEOLIBERAL DE SERGIO DE CASTRO, ALVARO BARDÓN Y MIGUEL KAST. Después de esto se rompió para siempre por parte del padre Lira su amistad para con Jaime Guzmán. En el recuerdo de los discípulos nacionalsindicalistas del sacerdote-filósofo y fundador del M.R.N.S., quedan siempre dos anécdotas contadas por el mismo padre Lira:

1ª A fines del año 1975 y después de la “conversión liberal” de Jaime Guzmán y al visitar esté último al padre Lira, éste le espetó un: “”MEQUETREFE TRAIDOR, TE HICISTE LIBERAL…” Nunca más volvió a dirigirle la palabra de mutuo propio, salvo lo estrictamente “oficial y académico”.

2ª Años después y con motivo de un reconocimiento académico de la Universidad Católica al padre Lira, este último hubo de saludar a las autoridades universitarias presentes, al enfrentar a Jaime Guzmán, le presentó la mano y volviéndose hacia los presentes dijo: “”SALUDARÉ A UN HOMBRE REPTIL-LINEO””

¿Amistad de toda la vida? Por favor, Sr. San Francisco, emule al padre Lira en la “búsqueda de la verdad”…

La UDI se siente católica en lo valórico y es materialistamente liberal en lo práctico… ¿en que radica su dilema? Respondamos con el pensamiento del padre Lira:

”Porque el catolicismo implica inevitablemente un concepto totalitario de la vida, en el sentido de que no hay, no puede haber, faceta alguna de nuestra actividad especulativa o práctica que logre sustraerse a su influjo. Desde el momento que poseemos la gracia santificante –o, lo que es igual, el germen de vida divina– per modum naturae, no podemos contraponerla a los principios próximos de nuestras acciones.” Defensa de la Inteligencia, Osvaldo Lira SS.CC., Madrid, Agosto 31 de 1947.

La apuesta del “neoliberalismo” es que pueden existir “cohabitando” en un mismo individuo la dualidad de ser liberal en lo económico y conservador en lo moral, pero ello no es posible en quienes sustentan la fe católica –como tan bien lo expresa el padre Lira- y quienes, profesando esta fe, han escogido “la opción” del libre mercado sustentado por la libertad económica hecha valor moral, no han podido más que tratar de lavar su culpa culposa sobreponiendo una interesada y culposa caridad por sobre la necesaria justicia. Parecen olvidar lo dicho por el padre Alberto Hurtado en cuanto a que: ”La caridad comienza en donde termina la Justicia”

¿Cómo podrá solucionar el dilema el pretendido filósofo romano que debe darle sustento gris a la apuesta neoliberal con la que UDI concientiza a sus escasas “nuevas generaciones” para obviar el “per modum naturae” para así poder mantener una dualidad de moral formal en lo económico y moral católica en lo moral?

Un dato aparte e interesante: PARA EL PADRE LIRA LA VERDAD ERA SINÓNIMO DE LO CORRECTO… ¿Está la UDI en lo correcto?

El M.R.N.S. piensa que no.

Es el nacionalsindicalismo -como forma cultural que busca el recto camino del bien común, la solidaridad y la justicia- quien mejor interpreta y posibilita un camino político para un Chile mejor, más grande, más justo, más libre y más solidario.