Y pasó un año universitario

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Recordar cómo me encontraba hace un año me da risa, una situación hilarante , yo estaba nervioso porque mi “sueño” se iba alejando cada vez más y más. “La Gloriosa” como siempre me inculcaron que se llamaba estaba distante de mi, bueno, pasaron ya las fechas, di las “pruebas” que medirían mis capacidades, aptitudes y conocimientos (léase con sarcasmo), además pase la entrega de resultados (donde estaba “de muerte”) y después la etapa de postulación y resultado (otro cuento).

Yo me encontraba feliz pues entré a La Gloriosa, mi sueño se había cumplido y estaba pensando cómo sería, un terreno de discusión, de política, de filosofía, de gente interesada e inquieta por el saber. No me costó darme cuenta que todos los sueños son eso, sueños, en donde no existe una discusión, donde no hay critica, no existe política. Como personas hay gente rescatable, más que rescatables, pero dentro de esa esfera de "la política” no es nada más que la representación del circo político que encontramos en la actualidad nacional, esas disputas de poder que no es en pos de la Comunidad sino que del selecto núcleo de personas en que participa, que defiende a capa y espada a dicho colectivo.

Estoy decepcionado, aunque mucho más que eso estoy molesto y triste por la deuda que surge de esta facultad, es imposible hablar de Universidad, más bien, no me queda otra que referirme como un instituto profesional.

Pero no todo está perdido, aún queda esperanza pues ya está naciendo la idea de buscar algo nuevo, novedoso o distinto si se quiere, y que trascienda a las viejas rencillas de estos “políticos del mañana”, mas no tienen lugar donde expresarse, no tienen lugar donde expresar sus ideas porque dichos sujetos hacen oídos sordos o son capaces de robar y manosear aquellas ideas para sus propios intereses.

Qué triste haber caído en aquello, pero no se dan cuenta que están dejando la vía libre para cambiarlos, porque la gente se cansa de ser utilizada en beneficio de unos pocos. Para resumir la facultad es un terreno fértil para generar cambios e impulsarlos, sólo hace falta esparcir y trabajar la semilla pero ilustrísimo lector le dejo una reflexión final ¿Estás listo para eso?